Verdades y mentiras del email marketing

Jueves, 2 Octubre   

Simms Jenkins desde eWeek.com nos comparte lo que a su juicio serían las verdades y mentiras más importantes sobre el e-mail marketing, esta efectiva forma de comercializar un producto o servicio pero que requiere del tacto suficiente para conseguir su propósito.

* Verdad 1: El consentimiento lo es todo. La aprobación que alguien hace para recibir en su bandeja de correo información sobre su producto o servicio es lo que le diferenciará del ordinario spam. Esta autorización no debe tomarse a la ligera y las bases de datos que vayamos acumulando no son para “malbaratarse”.

* Verdad 2: Asuntos pertinentes. El usuario le facilitó la oportunidad para recibir información sobre determinado asunto, y ello no le confiere bombardearle con 999 notas más. Información pertinente y útil es lo que motivará la continuidad en su lista de correo de aquellos que pertenecen a ella.

* Verdad 3: Los pequeños detalles desapercibidos. Utilizar adecuadamente los campos “De”, “Asunto”, así como no caer en la tentación de saturar con avisos e indicaciones dentro del correo con notas que terminan siendo molestas como Reenvíe por favor a sus amistades.

* Mentira 1: La frecuencia no es importante. ¡Desde luego que lo es! un ritmo de envío exagerado hará que la persona opte por desuscribirse a la lista de correo y un ritmo escaso que el interesado termine sin tener idea acerca de lo que le llega. Por lo tanto la mejor recomendación es el equilibrio.

* Mentira 2: El email marketing es fácil. Hacer email marketing puede resultar fácil e incluso barato; hacer buen y efectivo email marketing no lo es, y se requiere de paciencia, dedicación y aprender de los errores para convertirse en un experto.

* Mentira 3: Que tu diseño sea lo que los suscriptores verán en su bandeja. Se le dedica mucho al discurso de que por ningún motivo debes enviar un correo en una plantilla que termine descuadrándose; con la variedad de lectores de correo electrónico esto termina siendo casi imposible y lo más indicado es no perder de vista que será el contenido y su utilidad para quien lo recibe- y no el diseño lo que volverá o no efectiva la campaña.