Guia para recaudacion de fondos e inversiones

Guia para recaudacion de fondos e inversiones

Martes, 7 Octubre   

Paul Graham, programador y ensayista norteamericano que tiene en su haber haber desarrollado en 1995 la primera aplicación web comprada por Yahoo 3 años después, e involucrado en el mundo de emprendedores, startups e inversores a de manera formal a raíz de su participación en Y Combinator, recientemente compartió en su sitio su guía para sobrevivir a una recaudación de fondos, en donde desmenuza una serie de recomendaciones que los emprendedores debieran tener en cuenta al momento de buscar inversión para sus proyectos.

1.- Tenga bajas expectativas: Paul considera que una de las razones por las que la recaudación de fondos destruye la moral de muchas empresas es porque ven decepcionados sus intentos, la mayor de las veces por tener altas expectativas. Si bien el optimismo tiene que estar en su cartera de cualidades, éste no siempre es buen amigo al momento de recaudar dinero. Preferible no fincar muchas esperanzas en la inversiones que puedan obtenerse y tras trabajar en ello observár los resultados que comenzar la semana esperando para el viernes tener el asunto económico de tu proyecto resuelto.

2.- No descuidar el arranque: Un error que cometen muchos emprendimientos a juicio de Graham es, aunque parezca algo tan obvio, descuidar el proyecto una vez arrancado por concentrarse en la recaudación de fondos. Comenta: “La recaudación de fondos tiene la misteriosa capacidad para aspirar la atención de todos”. De ahí la importancia del equipo de trabajo que se ha conformado donde uno de los miembros se dedica a atender los asuntos económicos mientras el resto -uno o dos más al menos- sigue consagrado a la buena marcha del proyecto. Según su experiencia lo mejor es que sean 3 fundadores de arranque y que el lider no sea el principal desarrollador. Aún con ese panorama Paul considera que el proyecto empieza a marchar a mitad de velocidad. Así mismo, recomienda mantener la sinergia enfocada en el desarrollo del emprendimiento pues se puede caer en el círculo vicioso de no avanzar por no conseguir recursos y no conseguir recursos por no avanzar, lo que significaría la muerte del proyecto.

3.- Sea conservador: Opina Graham: “Cuando las cosas van bien puede asumir riesgos, cuando marchan mal prefiera jugar sobre seguro”. Uno de los mayores riesgos que corren los emprendedores radica en darle excesiva cabida a la capacidad de engañarnos a nosotros mismos, creando falsos panoramas que terminan resultando perjudiciales. Recomienda, si bien estudiar las ofertas y buscar la mejor, optar por la más sensata y no seguir esperando esa bocanada que tal vez nunca llegue (podríamos popularmente decir más vale pájaro en mano que ciento volando). Aconseja Paul: “Las empresas no ganan por conseguir grandes rondas de financiación sino por hacer grandes productos; termina la recaudación de dinero y sigue trabajando”.

4.- Sea flexible: Paul, que a raiz de YCombinator conoce los dos lados de la moneda (emprendedor e inversor) comparte un par de preguntas que los inversionistas suelen hacer y que no deberían ser respondidas por el solicitante: ¿Con quién más está usted hablando? y ¿Cuánto está usted tratando de conseguir? De la primera los inversionistas generalmente no esperan obtener respuesta pero la segunda es una auténtica trampa donde cualquier respuesta -y su interpretación- pueden dejar mal parado al emprendedor: muchos fondos, demasiado ambicioso, pocos fondos, demasiado derrotista. Además, considera obsoleta la costumbre de que para un arranque es necesaria determinada cantidad pues no debe tener una cantidad fija para plantearse un crecimiento. La idea que debe transmitir el emprendedor es: vamos a tener éxito no importa con cuanto dinero contemos. Tener más simplemente nos permitirá hacerlo más rápido.

5.- Sea independiente: Arrancar con un par de fundadores en sus primeros 20 años puede traducirse en tener gastos tan bajos que podría alcanzarse la rentabilidad con 2,000 dólares al mes. Ésto no significa llevar “una vida de perro” pero sí tener la suficiente disciplina para organizar la economía durante los meses de arranque para sobrevivir con los recursos propios, los que vaya generando el proyecto y sin languidecer por no contar con una inyección económica externa. Comenta Graham que este perfil de emprendedores es del agrado de los inversionistas, aquel que no está desesperado por la inversión; no hay nada mejor para los inversores que percatarse de un arranque que parece puede tener éxito sin ellos.

6.- No tome el rechazo de manera personal: Probablemente el rechazo de los primeros inversores te hará comenzar a dudar de tí mismo, y si bien es necesario evaluar y observar los asuntos que pueden estar fallando lo peor que puedes hacer es desmoralizarte. Y para apoyar su recomendación comenta que el emprendedor debe tener en cuenta que ya el hecho de acercarse a un inversionista a solicitar capital es ir contra las estadísticas pues considera -por su trabajo- que éstos son poco menos que una máquina de rechazos, según datos de uno de sus socios que durante un año estudió entre 500 y 800 planes de los cuales se interesó por 20, con 5 de ellas se llevaron a cabo pláticas serias y sólo en 2 se invirtió. Analice bien los motivos que los inversores le dan para el rechazo y si son problemas serios soluciónelos pero no los tome como ley todos pues se supone que el experto en el campo de su emprendimiento es usted y no ellos.

7.- Evite los inversores sin experiencia: no puede ser su situación tan desesperada como para involucrarse con gente que está haciendo sus pininos en inversiones y que desconocen un ápica de cómo se mueve todos los asuntos en una inversión. La situación puede terminar siendo desgastante y desembocar en la ruina del proyecto. En el caso de verse en esa necesidad, que sea sólo como complemento a rondas más amplias donde esté involucrada gente experta.

8.- Sepa donde encontrarlos: en consideración de la alta tasa de rechazos que recibirá de parte de los inversionistas (y que está fuera de su alcance) es indispensable que sepa descubrirlos en el menor tiempo posible pues ello redundará en menos desgaste en el proceso de recaudación. No se cierre a tener negociaciones con varios inversores al mismo tiempo, ello es símbolo de seguridad, y de nuevo, reiteración de que no está a expensas de la decisión de un tercero para sobrevivir. Comenta Graham: “El valor de un potencial inversionista es una combinación de lo bueno que sería si dice que sí y qué tan probable es que vaya a decir que sí”. Procure poner más peso en lo segundo -recuerde, actitud conservadora y de bajas expectativas en todo momento-. Conseguir que un inversor se acerque a ese sí despertará que otros también lo hagan.